Ahora, especialista en blockchain

Ahora, especialista en blockchain

Un amigo me manda un whatsapp. Está preocupado porque hizo unos depósitos con la intención de operar con criptomonedas y le parece que le han estafado. Ha recibido un correo anunciándole que ha de pagar unos impuestos en el Reino Unido para poder recuperar su dinero antes del 15 de diciembre.

Cuando la gente me consulta temas, muchas veces contesto que no tengo ni idea, porque me parece mucho más honrado decirlo así que enrollarme. Lo que pasa es que esta vez sí que tengo idea. He dicho que tengo idea, no que sé. Todo lo que sé está en un libro, El bitcoin y otros misterios del mundo actual, que escribí hace unos años. Los ‘otros misterios’ eran el problema catalán y la desaparición del Banco Popular, a la que le puse el sugestivo título de Entre todos la mataron.

Pues resulta que unos días antes del mensaje de mi amigo presenté en Barcelona el BAS, Blockchain Arbitration Society, de la que me hicieron Presidente de Honor, creo que por dos razones: a) porque sé algo del tema; b) porque no sé mucho. Con estas características, a) entenderé bastante de lo que se hable; b) no me meteré en el día a día de los que saben mucho.

Porque esta gente del BAS, además de ser buena gente, sabe mucho. Digo que son buena gente, porque en los negocios hay que ser competente y decente. No me sirve alguien que sea solo una de las dos cosas.

Y me gustó que se hablase de las criptomonedas, pero más que se hablase del blockchain, la tecnología que está detrás, porque eso es lo revolucionario.

He repasado los apuntes que tomé en la presentación. Lo que me llamó más la atención es que hablaban de las pymes y no solo de las grandes empresas, cosa que le sorprendió al Presidente de Honor, o sea, a mí. No puse cara de sorpresa, por supuesto, pero no sabía que ya hay grandes empresas que preguntan a proveedores pequeños qué procesos tienen implantados en blockchain.

(Como a veces me da por ser un poco retorcido, pienso que quizá esto tiene algo que ver con el acceso a subvenciones públicas para la innovación. O sea, que mucho hablar de los fondos europeos y acabo pensando cómo conseguirlos).

Saqué unas cuantas conclusiones: a) que el tema es importante, como lo fue el descubrimiento de Internet; b) que no es una moda; o sea, que la tecnología Blockchain -ahora voy a decir una frase que me repatea- ‘ha venido para quedarse’; c) que hay que enterarse de que esto existe; d) que, como siempre, hay que formarse. (Una vez más, o te esfuerzas o no te enteras).

He empezado el artículo hablando de la llamada del amigo que hizo una inversión en algo que no entendía.

Ahora le voy a llamar para decirle que se lea el artículo. Igual consigo que considere que soy un especialista.

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