Competencia aconseja quitar a las farmacias el monopolio de venta de los test Covid y revisará la intervención de los precios del Gobierno

Competencia aconseja quitar a las farmacias el monopolio de venta de los test Covid y revisará la intervención de los precios del Gobierno

La Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia (CNMC) recomienda al Gobierno quitar a las farmacias el monopolio de venta de los test antígenos, entre otros productos sanitarios sin receta, y estudiará el control de precios anunciado por si es contraproducente.

«La reserva de dispensación de los productos sanitarios a las oficinas de farmacia no está justificada con carácter general, de modo que debería permitirse la dispensación y suministro de estos productos en otros establecimientos», indican a EL MUNDO fuentes oficiales de la CNMC en respuesta a una pregunta sobre su posición en la actual polémica con los test Covid.

Estas fuentes puntualizan que no han analizado «específicamente» el caso de los test antígenos, pero que el organismo mantiene desde hace tiempo la recomendación de «eliminar la reserva de actividad de las oficinas de farmacia para la dispensación de medicamentos no sujetos a prescripción médica y permitir su dispensación en otros establecimientos, siempre que cumplan con los requisitos sanitarios mínimos de conservación e higiene. También recomendamos facilitar la venta a través de sitios web o con otros medios telemáticos».

Recuerdan al respecto su estudio de 2015 sobre la distribución minorista de medicamentos en España que apuesta por permitir la venta en otros establecimientos comerciales de cualquier producto sin receta para fines de «autocuidado», lo que incluye a los test de antígenos.

La ministra Portavoz, Isabel Rodríguez, defendió este martes, sin embargo, lo contrario en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. Dijo que el modelo elegido por el Ejecutivo en la venta de estos productos es «ir de la mano de los distribuidores farmacéuticos y los colegios profesionales por seguridad y garantía a los ciudadanos«. Esta expresión provocó indignación en la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), porque sus asociados -El Corte Inglés, Carrefour o Mercadona entre otros- no ofrecen ningún riesgo a los ciudadanos, en su opinión. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, mantuvo contacto posterior con el sector aclarando que optan por las farmacias porque van a colaborar más con el control del uso de los test de antígenos.

Darias anunciará este jueves, tras una comisión interministerial, los nuevos precios máximos de estos productos en farmacias en seguimiento del anuncio realizado este lunes por el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Este tipo de regulaciones no entusiasman tampoco a las autoridades de Competencia que temen que puedan resultar contraproducentes. Fuentes oficiales de la CNMC señalan que el organismo «ha de estudiar bien los detalles» de la nueva regulación. Y agregan que «para valorar la idoneidad de una intervención pública de esta naturaleza y su impacto sobre la competencia, es preciso analizar el contexto, por ejemplo las razones de la escasez, en qué eslabones del mercado se podrían estar produciendo problemas de escasez o márgenes elevados y la causa de los mismos, etc». También «el diseño de la política como por ejemplo si es una medida temporal, en qué nivel se aplican los precios, sobre qué agentes se aplica cómo se aplica».

Eso en la CNMC, pero la Autoridad Catalana de la Competencia (ACCO) ya lanzó este martes un duro comunicado. «La ACCO alerta de que la fijación de un precio máximo para los test de autodiagnóstico de la COVID-19 puede generar efectos contraproducentes y apuesta por ampliar los canales de distribución en otros establecimientos aparte de las farmacias para mejorar la accesibilidad y reducir los precios».

En su opinión «la fijación de un precio máximo para los test en una situación de elevada demanda puede provocar que, cuando cambie esta coyuntura, el precio regulado sea más elevado que el de un mercado competitivo«. Así ha sucedido sin embargo, en las mascarillas, en que el precio máximo de 0,62 euros por unidad es mucho más elevado que el marcado en supermercados donde pueden adquirirse.