Europa comienza a cerrar las puertas ante la amenaza de ómicron

Europa comienza a cerrar las puertas ante la amenaza de ómicron

Poco después de que Italia anunciase restricciones de entrada en el país para evitar la expansión de la variante ómicron del Covid-19, Francia hizo lo propio, aunque las medidas se limitan, de momento a los viajeros de Reino Unido. Anteriormente, varios países ya habían tratado de contener el virus y otros anuncian ahora confinamientos y otras medidas, por lo que en los próximos días podrían llegar nuevas restricciones que ya preocupan a las bolsas europeas.

Así, el Gobierno francés anunció la semana pasada un endurecimiento de sus medidas que hará que las personas vacunadas tengan presentar un test negativo -PCR o antígenos- de menos de 24 horas si proceden de Reino Unido. Hasta ahora, tan solo las no vacunadas debían cumplir este requisito, pues en el caso de quienes sí han sido inmunizadas podía haberse realizado hace hasta 48 horas.

A esto se une la necesidad de justificar un motivo «imperioso» para entrar en el país, según recoge Efe. Asimismo, los viajeros tendrán que registrarse en una plataforma digital para conocer su dirección y poder contactar con ellos en casa de que tenga que aislarse. Alemania también ha endurecido las condiciones para la entrada en su territorio de viajeros procedentes de territorio británico.

Por su parte, Italia presentó un nuevo decreto, ya vigente y en vigor hasta como pronto el 31 de enero, que exige prueba negativa a todos los viajeros vacunados procedentes de la Unión Europea a la salida de su país de origen. Quienes no hayan recibido la vacuna, además tendrán que pasar cinco días en cuarentena, como también deberán hacerlo quienes vengan de países de fuera de la UE.

Estas nuevas medidas conviven con las restricciones anteriores, ya considerablemente extendidas: ahora mismo una persona procedente de España únicamente podría viajar sin problemas a cuatro países (Costa Rica, El Salvador, Estonia y México) y no podría entrar, salvo que fuese ciudadano o residente, en 52.

Esta lista aumenta de forma notable para países más golpeados por la pandemia o cuna de nuevas variantes, como Sudáfrica (puertas cerradas en 66 países) o India (70). La Unión Europea es uno de los territorios que optó por este blindaje cuando comenzó a extenderse ómicron. Curiosamente, el día anterior de presentar esta medida, Ursula von der Leyen había abogado por comenzar a abrir las fronteras, pero la llegada de la última variante a Bélgica cambió los planes.

En España, mientras, el ministerio de Sanidad solicita a «todos los pasajeros que lleguen a España por vía aérea o marítima, incluidos los que vienen en tránsito con destino a otros países» que cumplimenten un formulario de control sanitario que deberán presentar en los controles a su llegada al país. Actualmente, hay decenas de países considerados de riesgo, pero, según la lista vigente hasta el 29 de diciembre, sólo nueve territorios de alto riesgo (Botsuana, Esuatini/Suazilandia, Lesoto, Malaui, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Zambia y Zimbabue), que son aquellos que deben presentar una prueba negativa y guardar cuarentena durante los 10 días posteriores a su llegada.

Algunos gobiernos, por otro lado, optan por cerrar las puertas, pero por dentro. Es el caso de Países Bajos, que ha comenzado un confinamiento estricto que cierra la actividad no esencial y limita las visitas a un máximo de dos personas por hogar al día. La única excepción serán las fechas más importantes de las fiestas, que se aumentará el límite a cuatro personas. Alemania ha descartado esta opción por el momento, pero Reino Unido sí se plantea tomar medidas e Italia estudiará la situación (a nivel local, de hecho, ya hay zonas como Campania que han prohibido las celebraciones en lugares cerrados).

Ya fuera de la UE hay países, como Israel, que prohíben a sus ciudadanos viajar a determinados territorios. Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Hungría, Italia, Marruecos, Portugal, Suiza y Turquía entrarán el miércoles en la lista de destinos prohibidos para los ciudadanos israelíes y los residentes permanentes del país, salvo que consigan un permiso expreso del comité que tramita las excepciones. Quienes vengan de estos países, por su parte, deben realizar una cuarentena (estén vacunados o no) y sólo podrán entrar si tienen la nacionalidad israelí. España forma parte de la lista de destinos prohibidos.

En el caso de Estados Unidos, la lista es únicamente una recomendación en forma de escala de cuatro colores. Hasta ayer, España estaba en una alerta naranja (nivel 3, riesgo alto y recomendación de viajar vacunado) que suponía lo más cercano al aprobado del entorno. Sin embargo, la última actualización coloca al país al mismo nivel 4 que el resto de Europa que recomienda evitar el viaje. El impacto de Ómicron no invita a pensar en un cambio a mejor.