Ismael Clemente, ante la crisis en la cúpula de Merlin: «Santander quiere controlar la compañía y nosotros le estorbamos»

Ismael Clemente, ante la crisis en la cúpula de Merlin: «Santander quiere controlar la compañía y nosotros le estorbamos»

La batalla en la cúpula de Merlin Properties sube de nivel por momentos y dentro de unas horas podría enfrentarse a un hito definitivo para su futuro. El consejo de administración de la mayor socimi del Ibex 35 ha convocado una reunión extraordinara para las 19.00 horas de la tarde con un solo punto en su orden del día: el plan de sucesión o cese del actual consejero delegado, Ismael Clemente.

La noticia, adelantada por el diario Expansión y la agencia Europa Press, es el último episodio de una crisis de gobernanza sin igual en una de las principales compañías inmobiliarias del país y tiene en el centro de todas las miradas a uno de sus fundadores, Ismael Clemente.

Horas antes de la convocatoria extraordinaria, el propio Clemente aseguraba a EL MUNDO que no sabía «nada» de lo que se estaba diciendo, aunque admitía que algo estaba ocurriendo. «No sé nada en los términos de lo que se está publicando, pero algo vendrá y yo haré lo que buenamente pueda», afirmaba en conversación con este periódico.

En los últimos días varios medios se han hecho eco de la intención del máximo accionista de la compañía, el Banco Santander, por relevar a Clemente del puesto que ocupa hasta el momento en la que es la mayor socimi del Ibex 35 y una de las inmobiliarias más importantes del país.

Clemente, consciente del revuelo y las noticias al respecto, reconocía a este diario que «la desigualdad de fuerzas es patente» y preguntado por las posibles razones detrás de este enfrentamiento, respondía, tajante, que «Santander quiere controlar la compañía y nosotros somos un estorbo para eso».

La crisis se ha precipitado en cuestión de horas. Según las informaciones adelantadas por El Confidencial y Expansión, una parte del consejo de administración de Merlin está planteando el relevo Ismael Clemente tras ocho años al frente de la socimi.

Detrás de ese movimiento estaría Javier García-Carranza, presidente no ejecutivo de la compañía y número tres del Banco Santander, principal accionista de Merlin con el 22,2% del capital. Fuentes del sector aseguran a EL MUNDO que las discrepancias entre García-Carranza y Clemente son un secreto a voces desde hace tiempo, que su relación es insostenible y que son frecuentes los choques en sus decisiones.

Esas discrepancias han dividido en dos a los miembros del consejo de administración, en el que también se sientan Francisca Ortega e Ignacio Gil-Casares, que junto a Javier García-Carranza representan al Santander; Ana Forner en representación de Nortia (6,3% del capital); los consejeros independientes Fernando Ortiz, Ana García Fau, Emilio Novela, Pilar Cavero, María Luisa Jordá, Juan María Aguirre y Donald Johnston, además de Ismael Clemente (CEO) y Miguel Ollero, el director general corporativo (COO).

Todos ellos decidirán en cuestión de horas el futuro al frente de la empresa. La situación ha obligado a intervenir a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que tal y como recoge Europa Press ha pedido explicaciones a Merlin Properties.

Los inversores llevan toda la sesión castigando la incertidumbre en torno a la compañía, tal y como refleja la caída en torno al 5% que encajan sus acciones en el Ibex 35. Los títulos se sitúan en 9 euros cuando restan dos horas para el cierre de los mercados en Europa y su capitalización roza los 4.300 millones de euros.

Merlin Properties está especializada en los segmentos de oficinas, logística y centros comerciales. Obtuvo un beneficio neto de 254,4 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 127,6% respecto al mismo periodo del año pasado pese al impacto del coronavirus, y en este periodo también ha seguido incrementando su nivel de ocupación en todos sus inmuebles tras el paso de la pandemia.

La socimi facturó 381,3 millones de euros en este periodo, un 1% menos, mientras que su resultado bruto de explotación (Ebitda) fue de 277,4 millones, un 0,6% más, mostrando ambos indicadores cierta estabilidad respecto al año 2020.