La crisis en la cúpula de Merlin se salda con una tregua y la continuidad de Ismael Clemente como CEO

La crisis en la cúpula de Merlin se salda con una tregua y la continuidad de Ismael Clemente como CEO

Crisis en la cúpula Ismael Clemente: «Santander quiere controlar la compañía y nosotros le estorbamos»

El centro de poder de la mayor socimi del Ibex 35 y de una de las principales firmas inmobiliarias españolas, Merlin Properties, fue el lunes el escenario de una batalla de gobernanza que se saldó a última hora de la noche con una tregua que permite a Ismael Clemente mantenerse como consejero delegado de la compañía.

«El Consejo de Administración de Merlin ha adoptado por unanimidad el acuerdo de iniciar un proceso de reforma de la gobernanza, con el objetivo de mejorar la misma en interés de Merlin y de todos sus accionistas», recoge el hecho relevante enviado por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al filo de las 22:30 horas de la noche.

Sin embargo, el comunicado no ha logrado ocultar la evidente división interna entre el equipo fundador de la empresa, liderado por el propio Clemente, y el accionista mayoritario de la misma, el Banco Santander.

Fruto de esa división, una parte del consejo de administración de Merlin promovió la convocatoria de una reunión extraordinaria a última hora de la tarde de ayer que tenía como único punto a tratar el plan de sucesión o cese del máximo directivo. Culminaba así una jornada en la que los hechos se precipitaron de manera vertiginosa, aunque la batalla por el relevo llevaba tiempo gestándose y sólo en los últimos días había trascendido al tablero informativo.

Horas antes de la convocatoria extraordinaria, el propio Clemente admitía a EL MUNDO que «algo» estaba ocurriendo. «No sé nada en los términos de lo que se está publicando, pero algo vendrá y yo haré lo que buenamente pueda», afirmaba en conversación con este periódico.

En los últimos días varios medios se habían hecho eco de la intención del máximo accionista de la compañía, el Banco Santander, de relevar a Clemente del puesto. Clemente, consciente del revuelo y las noticias al respecto, reconocía a este diario que se encontraba en «desigualdad de fuerzas» por su posición en el consejo y preguntado por las posibles razones detrás de esta ofensiva, respondía, tajante, que «el Santander quiere controlar la compañía y nosotros somos un estorbo para eso».

Según adelantó el mismo lunes Expansión, detrás de esos movimiento estaría Javier García-Carranza, presidente no ejecutivo de la compañía y número tres de la entidad cántabra, principal accionista de Merlin con el 22,2% del capital. Fuentes del sector aseguran a EL MUNDO que las discrepancias entre García-Carranza y Clemente son un secreto a voces desde hace tiempo, que su relación es «insostenible» y que son frecuentes los choques en sus decisiones.

Esas discrepancias han dividido a los miembros del consejo de administración, en el que también se sientan Francisca Ortega e Ignacio Gil-Casares, que junto a Javier García-Carranza representan al Santander en el órgano directivo; Ana Forner en representación de Nortia (6,3% del capital); los consejeros independientes Fernando Ortiz, Ana García Fau, Emilio Novela, Pilar Cavero, María Luisa Jordá, Juan María Aguirre y Donald Johnston, además de Ismael Clemente (CEO) y Miguel Ollero, director general corporativo (COO) y co-fundador de la empresa junto con David Brush (quien ya salió tiempo atrás).

Sirva como termómetro de la división interna el comunicado que publicó el equipo directivo apenas una hora antes de la reunión extraordinaria -convocada para las 19:00 horas-, respaldando en este caso la figura de Ismael Clemente. «Merlin no se merece comportamientos abusivos y feudales por parte de accionistas minoritarios que pretenden ejercer el control mayoritario hurtando al resto de accionistas su participación en la toma de decisiones, ahorrándose de esta forma el pago de la prima correspondiente. Si algún accionista desea controlar Merlin habrá de formular la correspondiente oferta pública y pagar al resto de accionistas el valor justo de mercado», recogía la nota de respaldo a Clemente, titulada «No al feudalismo corporativo» y firmada por Miguel Oñate, Francisco Rivas, el resto del equipo directivo «y 185 empleados de la compañía».

Sin embargo, ambas partes lograron reconducir la situación y sellar una tregua, al menos por ahora. «El Consejo de Administración, su presidente y su consejero delegado, reiteran su respeto mutuo y su expresa decisión de poner en marcha mecanismos precisos y medidas concretas para la gestión acorde con la mejor gobernanza de la Sociedad», recoge la nota enviada a la CNMV.

El acuerdo se produjo horas después de que las bolsas hubieran cerrado. Los inversores habían seguido la crisis durante toda la sesión y lejos de permanecer ajenos, castigaron la incertidumbre en torno a la socimi con una caída del 6,35%, su mayor retroceso del año. Los títulos se sitúan ahora por debajo de los 9 euros (8,95), la capitalización se ha rebajado hasta los 4.207 millones de euros y está por ver si la tregua es definitiva o se trata sólo de una solución temporal.

Merlin Properties está especializada en los segmentos de oficinas, logística y centros comerciales. Obtuvo un beneficio neto de 254,4 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 127,6% respecto al año anterior.