La situación de las startups en España: gran crecimiento en los últimos años, pero lastradas por la burocracia

La situación de las startups en España: gran crecimiento en los últimos años, pero lastradas por la burocracia

GUILLERMO DEL PALACIO

Actualizado Sábado,
11
diciembre
2021

01:55

La nueva ley del ecosistema de las empresas emergentes, popularmente conocida como ley de startups, fue aprobada el pasado viernes en Consejo de Ministro. Según declaró en la rueda de prensa posterior la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, establece un «muy favorable» marco fiscal para el sector. De ser así, podría ayudar a que España alcance su potencial en un mercado en el que, a pesar de haber crecido en los últimos años, está muy por detrás de países como Francia o Alemania.

La ley, por lo tanto, buscará crear un entorno regulatorio «atractivo» que sea capaz tanto de fomentar como de atraer la inversión: habrá un régimen especial para nómadas digitales con el que se busca conseguir que inviertan tanto españoles que lleven cinco o más años viviendo en el extranjero como profesionales extranjeros.

Para lograrlo, la ley define qué es una startup -empresas innovadoras de base tecnológica- y pone en las manos de Enisa esta acreditación. Conseguirla permitirá, por ejemplo, aumentar la inversión libre de impuestos hasta los 100.000 euros en empresas de reciente creación (es decir, hasta cinco años, salvo en el caso de las dedicadas a biotecnología, industria o energía, que llega hasta siete). También se contempla el emprendimiento en serie, por lo que será posible acogerse a esta medida hasta en tres ocasiones.

Otra de estas ventajas fiscales será un impuesto de sociedades del 15%, en lugar del 25%, para estas empresas, que también podrán aplazar las cargas tributarias de dos ejercicios sin intereses. Asimismo, el límite de opciones de compra de acciones libres de impuestos para empleados sube hasta los 50.000 euros y únicamente tributarán al liquidarlas o cuando se cumplan diez años de su posesión.

Estudios y expertos coinciden en que, si esto fuese una competición deportiva, España se encontraría a mitad de tabla, pero con potencial para conseguir mucho más. Países como Francia consiguieron mejorar su posición precisamente con una ley similar. Eso sí, según apunta Raymond Torres, director de Coyuntura y Economía internacional en Funcas, su gran aporte no fue necesariamente económico: «La agilización de los trámites sirvió para impulsar las startups incluso más que la parte fiscal».

En su opinión, uno de los problemas actuales de España es que se crean muchas empresas, pero también muere un gran número de ellas al poco tiempo. «Esto es algo que, a su vez, refleja un problema que tenemos de crecimiento empresarial: las compañías o bien dejan de existir o se quedan en pymes», apunta. Esto también es consecuencia de la temporalidad del mercado laboral y hasta de las lagunas en formación.

De todos modos, cree que los principales escollos «tienen que ver con los procedimientos burocráticos«, algo que se ve perfectamente en las incubadoras locales, que han tenido mucho éxito en multitud de territorios, pero cuyas startups se encuentran con problemas al salir de la zona. «Hay una serie de procedimientos administrativos y también a diferencias en normativas entre comunidades autónomas, que tal vez dificultan que cuando el bebé ha nacido y empieza a caminar se convierta en un joven o un adulto que incluso se desplaza por el mundo entero», ejemplifica. «Tenemos una serie de elementos normativos que pueden ser un freno al crecimiento empresarial», lamenta el experto.

A pesar de ello, Torres considera que España tiene muchos activos, como son la calidad de las infraestructuras, unos impuestos más bajos que en varios países del entorno -señala a Francia, Italia o Portugal- y unos costes laborales tampoco muy elevados. Esto se ve reflejado en la inversión directa extranjera -«sigue entrando bastante»- y las exportaciones.

Según el informe anual de la consultora Dealroom, el ecosistema de las empresas emergentes en España se ha disparado en los últimos años y ha multiplicado por cinco su valor desde 2015. Así, actualmente ya ha alcanzado los 46.000 millones de euros a nivel global, cuando a mediados de década apenas llegaba a los 10.000 millones. El crecimiento viene de la mano de sus primeros unicornios -empresas con una valoración de un billón anglosajón, equivalente a nuestros 1.000 millones- como son Glovo, Wallbox o Flywire.

Esto ha hecho que también crezca la inversión en el país, que es precisamente lo que quiere cimentar y fomentar la ley de startups, especialmente en Madrid y Barcelona. Eso sí, el año de la pandemia fue muy duro y la inversión se desplomó: en la primera mitad de 2021 ya se había conseguido más dinero que en todo 2020.

A pesar de ello, Dealroom considera que aún hay espacio para crecer, especialmente a nivel internacional. La inversión en startups de España, explica la consultora, la dominan fuentes de origen español o, como mucho, europeo y sólo el 15% del capital llegó de fuera de España en 2020.

Por otro lado, el último informe de pymes y emprendimiento publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destaca que las pequeñas empresas de España se suman a la transición digital y el organismo valora positivamente el acceso a redes de gran velocidad (el país se sitúa por encima de la media), pero considera que aún hay un retraso en la adopción del comercio electrónico o la computación en la nube, donde el porcentaje de penetración se sitúa en torno al 25%.

En lo que respecta a la facilidad para crear negocios, la OCDE coloca a España entre los mejores países desde el punto de vista de la simplicidad y evaluación de las regulaciones y las pocas cargas administrativas que encuentran las empresas. No obstante, cree que el coste es considerablemente alto y que hay falta de conocimientos técnicos e innovación.

En la lista de ‘unicornios’ elaborada por CB Insights, que lidera la empresa china Bytedance (propietaria de TikTok) con 140.000 millones de dólares de valoración aparecen cuatro empresas españolas: Jobandtalent (2.350 millones), Cabify (1.400 millones), Copado (1.200 millones) y Glovo. Jobandtalent y Copado entraron en los cuatro últimos meses.

La cifra de animales mitológicos de 2021 pone a España a la altura de países como Bélgica (dos), Irlanda (tres), Países Bajos (cinco), Suecia (cuatro) o Suiza (también cuatro) y muy por encima de otros de nuestro entorno como Portugal o Italia, que no cuentan con empresas de este tipo. Sin embargo, si se compara el número con Alemania (23), Francia (19), Israel (22) o Reino Unido (37) queda patente que hay mucho trabajo por delante.

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