Las bolsas encadenan otra jornada de descensos tras el aviso de la Fed, que celebran los bancos

Las bolsas encadenan otra jornada de descensos tras el aviso de la Fed, que celebran los bancos

Las principales plazas bursátiles del mundo han registrado este jueves una segunda jornada consecutiva de caídas después de que el miércoles se publicaran las actas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (la Fed), en las que dicen ver «justificado» adelantar una subida de tipos de interés por la elevada inflación.

«En base a sus proyecciones individuales para la economía, el mercado laboral y la inflación, podría estar justificado adelantar o aumentar el ritmo de la subida de tipos de interés con respecto a lo anteriormente previsto», acordó la institución que preside Jerome Powell en su última reunión del 15 de diciembre, aunque no precisaron cuándo podría iniciarse esa subida.

En esa fecha, los gobernadores del banco central estadounidense dejaron sin cambios los tipos de interés en la horquilla del 0% al 0,25%, a pesar de que la inflación en Estados Unidos había quedado en el 6,8% en noviembre, su tasa más alta de las últimas cuatro décadas.

Sí tomaron una decisión respecto a reducir su programa de compra de deuda, que se acabará por completo en el mes de marzo.

Según han desvelado las actas de esa reunión, los miembros de la Fed también se mostraron partidarios de empezar a reducir el balance del banco central una vez que comiencen las subidas de tipos, algo con lo que no contaban los inversores.

«Algunos participantes también indicaron que podría ser conveniente empezar a reducir el tamaño del balance de cuentas de la Reserva Federal relativamente pronto una vez se empiecen a subir los tipos de interés», recogen las actas.

Estos indicios de que la Fed empezará a endurecer su política monetaria antes de lo previsto, ante una inflación que podría ser más persistente de lo que parecía, no han sentado bien en los mercados a pesar de que ya tenían asumido que antes o después el banco central empezaría a subir tipos después de tanto tiempo de laxitud monetaria.

Wall Street encadena hoy una segunda jornada en rojo, con caídas del 0,39% en el Nasdaq en la apertura de la sesión después de perder el miércoles un 3,34%. El S&P 500 abrió la sesión con un retroceso del 0,25%, después de haberse dejado en la víspera un 1,94%; mientras que el Dow Jones descendía un 0,38% en los primeros minutos de cotización tras caer un 1,07% el miércoles.

Los números rojos también han predominado en los parqués asiáticos con descensos del 2,88% en el Nikkei de Tokio al cierre, del 1,13% en el Kospi de Seúl y del 0,25% y el 0,66% en las dos bolsas de la China continental (Shanghái y Shenzhen). Hubo también descensos generalizados en todos los índices del sudeste asiático. Hong Kong fue la excepción, con un avance del 0,72%.

En Europa, la sesión ha estado marcada por las caídas salvo en España, donde el Ibex 35 ha conseguido recuperarse del bajón de la apertura y ha cerrado la jornada con un mínimo retroceso del 0,01%.

Los cierres fueron negativos en el resto de capitales europeas: la bolsa de París perdió un 1,72%; la de Londres, un 0,88%; la de Fráncfort, un 1,35%, y la de Milán, un 1,8%.

El día de Reyes ha sido positivo para las entidades bancarias, que han celebrado que las actas de la Fed acerquen una subida de tipos que sería muy beneficiosa para sus modelos de negocio. En España, han liderado los ascensos CaixaBank (+4,27%), Banco Sabadell (+3,1%) y Bankinter (2,78%).

Fuera de nuestras fronteras destacó el acelerón de Deutsche Bank en Alemania (+2,53%); BNP (+1,36%), Crédit Agricole (+1,15%) y Societé Generale (+1,86%) en Francia; Standard Chartered (+3,72%), Natwest (+2,61%), Lloyds (+2,6%) y HSBC (+2,12%) en Reino Unido; e Intesa Sanpaolo (+0,62%) en Italia.

El efecto contagio se notó en los parqués del viejo continente a pesar de que, por ahora, no hay señales que lleven a pensar que el Banco Central Europeo vaya a acelerar el endurecimiento de su política monetaria.

La institución que dirige Christine Lagarde ya ha anunciado una retirada «progresiva» de estímulos, reajustando los programas de compra de deuda y reduciendo el ritmo de adquisición, pero no ha hablado por ahora de tocar los tipos.

Cree que la inflación por el momento es transitoria y vigila de cerca que no se produzcan efectos de segunda ronda que podrían generar una espiral inflacionista.