Los 100 días de la Ley Rider: Deliveroo abandona España mientras Glovo, Just Eat y Uber comienzan «una gran pelea por sus clientes»

Los 100 días de la Ley Rider: Deliveroo abandona España mientras Glovo, Just Eat y Uber comienzan «una gran pelea por sus clientes»

Desde que se aprobó la Ley Rider, Fernando García trabaja ocho horas diarias, tienen horarios fijos y estabilidad y cobra nocturnidad, 400 euros más en su nómina, que antes no percibía. Es uno de los repartidores que sí ha ganado «en calidad de vida» desde que aprobó la ley y se le regularizó, aunque no ha sido igual con otros de sus compañeros.

Han pasado 100 días desde que entró en vigor la Ley Rider, que regula la relación entre los repartidores y las empresas de delivery o entrega a domicilio, y las compañías intentan adaptarse, con más o menos éxito. Algunas sí están contratando a los repartidores, otras lo hacen parcialmente y algunas trabajan con flotas de terceros, entre las distintas fórmulas.

«La ley se cumple de forma parcial, pero sobre todo ha obligado al sector a transformarse porque muchas nuevas plataformas que están entrando en España ya lo hacen con los repartidores en plantilla», señala Fernando García, miembro de la plataforma Riders por derechos.

«Algunas plataformas están adoptando medidas cosméticas, más que reales, pero la normativa ha servido sobre todo para dar un toque de atención a las empresas», señala Pere Vidal, abogado y profesor de la UOC, que cree además que a partir de ahora habrá más inspecciones, para controlar.

Deliveroo, una de las plataformas pioneras en nuestro país, abandona su actividad en España desde hoy, aunque ya lleva meses, desde que anunció que se iba, «haciéndolo de manera gradual». Deliveroo trabajaba con 10.000 restaurantes en España hasta ahora en más de 70 ciudades (prácticamente en todas las provincias), pero en las últimas semanas «muchos se han ido dando de baja por las circunstancias».

Ahora la pelea de las plataformas será para captar todos esos clientes. «Ha habido una competencia tan destructiva entre las plataformas, una carrera en la que incluso se han saltado la ley, que se han destruido a ellos mismos. Ahora habrá una gran pelea por quedarse con los clientes de Deliveroo», señala García, que recuerda que Glovo, Just Eat y Uber Eats ya «están lanzados a muerte a invertir para quedarse con esa cuota».

Durante este tiempo Deliveroo y el comité de empresa han estado negociando en el marco del ERE para el cese de operaciones. Los trabajadores van a recibir indemnización de 45 días de salario por año de servicio, con una cuantía mínima garantizada de 1.000 euros en caso de no alcanzar este importe mediante la antigüedad y el salario.

Esto afecta a 3.800 trabajadores, entre los que se incluyen riders (a los que se empleó para que formaran parte del comité de empresa) y los trabajadores de estructura, según Deliveroo.

A raíz de la ley «hay muchas plataformas nuevas que han surgido», como Gorillas o Rocket, entre otras. »A los 100 días de la entrada en vigor de la Ley Rider, el balance es prometedor, ya que están entrando en España muchos más operadores de los que salen. Estos nuevos operadores se incorporan al mercado español cumpliendo con la legislación y, tal y como venía haciendo Just Eat desde hace años, ofreciendo un contrato laboral a sus repartidores», señala Patrick Bergareche, director de Just Eat en España.

Just Eat negocia por su parte con los sindicatos para crear el primer convenio colectivo de una empresa de reparto de comida a domicilio en nuestro país. «Siempre han sido el niño bueno de la clase y esto ha servido para meter presión al resto«, dice Fernando.

«Quedan aún cosas por mejorar, y esto sólo es la primera pantalla del videojuego, pero la generación de seguridad jurídica en nuestro sector está repercutiendo favorablemente en el fomento de la libre competencia y en la sostenibilidad del ecosistema», dice Bergareche.

En Glovo han iniciado «la contratación directa de repartidores, con horarios y retribuciones fijas y rutas concretas para aquellos servicios que, por su naturaleza, son viables tecnológica y operativamente», según explica un portavoz de la plataforma, que cuenta con más de 30.000 restaurantes y establecimientos en casi 400 ciudades.

Fernando García, que trabaja para Glovo, matiza que se ha regularizado al 20% de trabajadores que hace reparto de supermercado, pero no a los de restauración. «El 80% sigue con el modelo antiguo, que han retocado para disimular. Habrá multas, pero probablemente Glovo está esperando a captar la cuota de Deliveroo antes de tumbarlo definitivamente», explica este trabajador.

Según explica, adaptarse a la ley también implica cambios a nivel operativo, porque supone poner horarios fijos a los trabajadores y cambiar las dinámicas de trabajo, pues los riders ahora tienen turnos y horarios fijos.

«Desde Glovo trabajamos a contrarreloj para adaptarnos a la regulación, contando para ello con un periodo de transición muy corto para un cambio de tal magnitud. Hemos querido que sea una transición real y justa, que cumpla con el marco legal y también recoja la realidad del sector», señala a este periódico el portavoz de la compañía.

Uber Eats lo que ha hecho ha sido subcontratar parte de las flotas, pero «el problema es que ahora cumplen la Ley Rider pero se saltan la ley de subcontratación», denuncian desde la asociación Riders por derechos, que critican las condiciones en las que están estos trabajadores, y «el empeoramiento de la calidad del servicio, que les ha hecho perder cuota».

«Desde la entrada en vigor de la ley, todos los repartidores que usan la app de Uber Eats cuentan con contratos de trabajo y beneficios asociados. También confiamos en que el gobierno asegure que todas las plataformas del sector cumplan con la ley», señalan desde la plataforma.

«Todos los repartidores que trabajan con la app de Uber Eats están protegidos con contratos de trabajo y todos los beneficios laborales con flotas que colaboran con nuestra plataforma. En Uber trabajamos solo con flotas éticas que cumplen con la normativa y proporcionaremos un código de conducta detallado, como solemos hacer con todos nuestros partners».

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